Los riesgos ambientales, entre los más probables y con mayor impacto sobre la seguridad y el bienestar humanos de los próximos años

Los riesgos ambientales, los más probables y con mayor impacto en el bienestar y la seguridad de la próxima década, según el FEM

The Global Risks Report 2018 (Informe de riesgos globales 2018) del Foro Económico Mundial (FEM) recoge por primera vez en las 13 ediciones de este documento que los riesgos ambientales dominan el cuadrante en el que se ubican los riesgos identificados como más probables y de mayor impacto en el bienestar y la seguridad de las personas de los próximos 10 años.

 

La respuesta a los riesgos globales debe comenzar al más alto nivel en las empresas, lo que pasa por integrar la gestión de riesgos en el proceso de planificación estratégica de la corporación.Con la recuperación económica mundial en marcha y nuevas oportunidades de progreso a la vista, ¿cuáles son los nuevos desafíos y riesgos que podrían surgir en el panorama de los riesgos globales?

Según el último análisis del FEM, las principales conclusiones de su Encuesta Anual sobre la Percepción de Riesgos Globales son:

  • Los riesgos ambientales han aumentado en importancia en los últimos años. Esta tendencia ha continuado en 2017, con los cinco riesgos de la categoría ambiental clasificados por encima del promedio tanto en la probabilidad como en impacto en un horizonte de 10 años. En este ámbito, los expertos advierten que: «Hemos estado presionando nuestro planeta hasta el borde de su supervivencia y el daño es cada vez más claro. La biodiversidad se está perdiendo en tasas de extinción masiva, los sistemas agrícolas están bajo presión y la contaminación del aire y del mar se han convertido en una amenaza cada vez más apremiante para la salud humana. Una tendencia hacia el unilateralismo de los estados y naciones puede hacer que sea más difícil mantener las respuestas multilaterales a largo plazo que se requieren para contrarrestar el calentamiento global y la degradación del medioambiente global», advierte el documento.
  • Los riesgos relacionados con la ciberseguridad también están creciendo, tanto en su prevalencia como en su potencial disruptivo. Los ataques contra empresas casi se han duplicado en cinco años, y los incidentes que una vez se consideraron extraordinarios se están volviendo cada vez más comunes.
  • Los principales indicadores económicos sugieren que el mundo está volviendo finalmente a la normalidad después de la crisis mundial que estalló hace 10 años, pero esta imagen optimista enmascara las continuas preocupaciones subyacentes. La economía mundial enfrenta una combinación de vulnerabilidades de larga duración y nuevas amenazas que han surgido o evolucionado en los años posteriores a la crisis.
  • El mundo se ha movido a una nueva e inquietante fase geopolítica. Los enfoques basados ​​en reglas multilaterales se han ido deshilachando. Restablecer el estado como el lugar primario de poder y legitimidad se ha convertido en una estrategia cada vez más atractiva para muchos países, pero que dificulta las cosas a muchos estados más pequeños a medida que las arenas geopolíticas cambian.

«Una tendencia hacia el unilateralismo de los estados y naciones puede hacer que sea más difícil mantener las respuestas multilaterales a largo plazo que se requieren para contrarrestar el calentamiento global y la degradación del medioambiente global»

¿Cómo pueden responder las empresas a estos desafíos?

La mayor interconectividad, complejidad y posible impacto de los riesgos globales han llegado para quedarse. En ese contexto, cuidar de las empresas y nuestro futuro significa considerar todo lo que pueda afectarlas. Las empresas deben considerar los riesgos globales que podrían tener un impacto directo o indirecto en sus negocios, y definir un enfoque holístico para su gestión.

Gestionar la conectividad de los riesgos es una receta muy a tener en cuenta para asegurar el éxito futuro de la gestión de riesgos. Un futuro que no solo se basa en la transferencia de riesgos, sino que incluye una mayor supervisión de los riesgos estratégicos y de los enfoques de gestión de riesgos integrados para abordar dicha conectividad.

La respuesta a los riesgos globales debe comenzar al más alto nivel en las empresas, lo que pasa por integrar la gestión de riesgos en el proceso de planificación estratégica de la corporación.

Fuente: FEM.