La naturaleza es un punto ciego en economía que ignoramos bajo nuestro propio riesgo, advierte la revisión Dasgupta sobre la economía de la biodiversidad

Imagen: Revisión Dasgupta

La Revisión Dasgupta sobre la economía de la biodiversidad, que lleva el nombre de su autor principal, el profesor Sir Partha Dasgupta, subraya el crítico papel que desempeña la naturaleza en el apoyo a sociedades saludables, economías resilientes y empresas prósperas, al mismo tiempo que presenta una imagen clara de lo que podemos perder. Resalta que es necesario un cambio fundamental en la forma en que pensamos y enfocamos la economía si queremos revertir la pérdida de biodiversidad y proteger y mejorar nuestra prosperidad.

 

Algunos datos destacados de la revisión muestran cómo los ecosistemas enfrentan puntos críticos de inflexión, las tasas de extinción son entre 100 y 1000 veces más altas que hace 100 años, y las existencias de capital natural por persona cayeron casi un 40 % entre 1992 y 2014.

 

Para encaminar al planeta hacia la naturaleza positiva, debemos esforzarnos por lograr lo que la revisión denomina “igualdad de impacto”, cerrando la brecha entre nuestra huella ecológica y lo que la biosfera puede proporcionar. Según Global Footprint Network, necesitamos 1,6 planetas Tierra para «satisfacer nuestra demanda actual de forma sostenible».

 

Las empresas tienen un papel fundamental que desempeñar para cerrar esta brecha y deben comprometerse y actuar ahora para tener un impacto neto cero y ser positivas para la naturaleza a lo largo de todas sus cadenas de valor. Pero las acciones voluntarias por sí solas no son suficientes y no lograrán el cambio que los científicos nos dicen que es necesario para mitigar el cambio climático y prosperar dentro de los límites de la naturaleza. También se hacen necesarias políticas que transformen nuestros sistemas económicos y financieros.

 

En este sentido, la coalición Business for Nature lidera la llamada a la acción «La naturaleza es asunto de todos» a los líderes políticos, en la que el sector empresarial pide a los gobiernos que establezcan las políticas que necesitamos para revertir la pérdida de la naturaleza en esta década.

Mensajes destacados

Para integrar completamente el valor de la naturaleza en la toma de decisiones, la revisión sostiene que debemos cambiar las métricas con las que evaluamos el éxito y superar nuestra dependencia malsana del Producto Interno Bruto (PIB). Si bien el PIB es útil para medir la actividad económica a corto plazo, omite todas las consideraciones ambientales y sociales y allana el camino para un desarrollo insostenible. En cambio, la revisión argumenta que debemos cambiar hacia mediciones de “riqueza inclusiva” que incorporen capital natural, así como capital humano y producido. Adicionalmente, también reconoce la importancia del capital social que, al igual que la biodiversidad, se enmarca como un activo habilitador. Argumenta que el capital social -más sencillamente, la confianza- aumenta el valor de los bienes de capital de una economía y es esencial para que el compromiso de las instituciones efectivas necesarias sea sostenible con la naturaleza.

Es vital que integremos las evaluaciones de capital natural para garantizar que el valor de la naturaleza para las personas y la economía sea visible y se tenga en cuenta en la toma de decisiones de gobiernos, empresas y organizaciones financieras.

Al medir nuestra riqueza en términos de todos los activos, incluido el capital natural, social y humano, las medidas de riqueza inclusivas proporcionan una medida clara y coherente, así como una imagen holística que empresas, instituciones financieras y los gobiernos pueden utilizar para mejorar el valor en estos activos.

 

El informe recomienda que la introducción del capital natural en los sistemas contables nacionales sería un paso fundamental para hacer de la riqueza inclusiva nuestra medida de progreso.

 

El enfoque de capitales como el desarrollado por la Capitals Coalition, que reconoce que nuestro éxito depende del valor que recibimos de los capitales (capital natural, capital social, capital humano y capital producido) es un marco crítico que puede empoderar a la comunidad global para poner en práctica las recomendaciones establecidas en la revisión Dasgupta.

 

Algunas herramientas de apoyo a la evaluación de riesgos relacionados con la naturaleza recogidas en la publicación cita son el Protocolo del Capital Natural, ENCORE, la Herramienta de Evaluación Integrada de la Biodiversidad (IBAT, por su acrónimo en inglés) y SCRIPT.

 

La transformación de nuestros sistemas financieros, públicos, privados, nacionales e internacionales por igual es fundamental para impulsar el cambio necesario. Las inversiones financieras que dañan los ecosistemas y la biodiversidad deben desviarse hacia aquellas inversiones que restauran y reponen la naturaleza. Debemos eliminar los subsidios dañinos que dañan la naturaleza por una suma de entre 4 y 6 billones de dólares por año y reorientarlos para recompensar a las empresas que diseñan modelos de negocio innovadores, circulares y rentables que brindan resultados positivos a largo plazo para la naturaleza.

 

 

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